Foto: miroab / Wikimedia Commons · Licencia CC BY-SA 2.0.

Un fin de semana largo es la excusa perfecta para salir de la rutina, subirte a la moto y hacer algunos kilómetros.

Y si hablamos de rutas emblemáticas para viajar en Argentina, hay una que tiene un lugar especial: la Ruta Nacional 40.

Con 5.194 kilómetros de recorrido desde Cabo Vírgenes, en Santa Cruz, hasta La Quiaca, en Jujuy, la 40 atraviesa gran parte del país junto a la Cordillera de los Andes. En el camino aparecen montañas, lagos, valles, desiertos, pueblos y paisajes completamente diferentes entre sí.

Si estás pensando en aprovechar el próximo finde largo para escaparte en moto, te invitamos a recorrer algunos de los tramos más atractivos de la Ruta 40.


Una ruta, muchos viajes

Una de las particularidades de la Ruta 40 es que cada tramo puede convertirse en un viaje completamente diferente.

No hace falta pensar en recorrer sus más de 5.000 kilómetros de una sola vez. Podés elegir una provincia, un destino o simplemente un tramo de la ruta y armar tu propio recorrido.

De norte a sur, la 40 atraviesa paisajes muy diferentes: desde las montañas y quebradas del norte hasta los grandes escenarios patagónicos.

Y para quienes viajan en moto, eso significa algo especial: el camino también se convierte en parte del destino.


Los Siete Lagos: uno de los tramos más famosos

Foto: Villa La Angostura Turismo.

Entre San Martín de los Andes y Villa La Angostura se encuentra uno de los sectores más conocidos de la Ruta 40: el Camino de los Siete Lagos.

Este tramo escénico tiene más de 96 kilómetros completamente asfaltados y atraviesa los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi. Durante el recorrido aparecen los lagos Correntoso, Espejo, Escondido, Villarino, Falkner, Machónico y Lácar.

Para viajar en moto, es uno de esos recorridos donde cuesta pensar solamente en llegar.

Las curvas, los bosques, los miradores y los lagos hacen que sea un tramo ideal para disfrutar sin apuro, parar cuando el paisaje lo pida y seguir sumando kilómetros.

Y hay algo que vale la pena recordar: los Siete Lagos no son una ruta aparte, sino uno de los tramos más emblemáticos de la Ruta 40.


La Ruta 40 por la Patagonia

Foto: Gentileza / Los Andes.

Más hacia el sur, la Ruta 40 continúa atravesando algunos de los paisajes más característicos de la Patagonia.

El recorrido permite conectar distintos destinos y descubrir una combinación de montañas, lagos, bosques y grandes extensiones de ruta.

Para quienes disfrutan viajar en moto, la Patagonia tiene además algo difícil de encontrar en otros lugares: la sensación de amplitud.

Kilómetros de camino, poco tránsito en algunos sectores y paisajes que cambian constantemente hacen que el viaje tenga tanto protagonismo como el lugar al que finalmente llegás.


Y también está la 40 del norte

Foto: CatamarcActual.

La Ruta 40 no termina en la Patagonia.

Hacia el norte aparecen otros paisajes completamente diferentes: quebradas, valles, montañas y pueblos que forman parte de una de las regiones más características de Argentina.

La ruta atraviesa provincias como Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy, ofreciendo recorridos muy diferentes a lo largo de su extensión.

Eso es justamente lo que hace especial a la 40: podés recorrerla muchas veces y tener una experiencia completamente distinta.


¿Cuánto de la Ruta 40 se puede hacer en un finde largo?

La respuesta depende de dónde salgas y cuánto quieras manejar.

Y esa es justamente una de las ventajas de la 40: no necesitás hacer miles de kilómetros para vivir la experiencia.

Podés elegir un tramo relativamente cercano, pasar unos días recorriéndolo y volver. O, si tenés más tiempo, convertirlo en el comienzo de un viaje mucho más largo.

Lo importante es adaptar el recorrido al tiempo disponible y no convertir el viaje en una carrera contra el reloj.


Este finde largo, la 40 te espera

El 12 de octubre es el Día del Respeto a la Diversidad Cultural y en 2026 cae lunes, por lo que forma un fin de semana largo.

Si venís pensando hace tiempo en hacer una escapada en moto, puede ser una buena oportunidad para elegir un tramo de la Ruta 40 y salir a recorrerlo.

No importa si son unos cientos de kilómetros o un viaje mucho más largo.

Prepará la moto, elegí el destino y disfrutá el camino.

Porque en la Ruta 40, muchas veces el mejor recuerdo no está solamente en el lugar al que llegaste, sino en todo lo que pasó entre un kilómetro y el siguiente.